Voz de ángel rosa recién cortada
Carlos Oquendo de Amat
Acabadas las clases y ya de vacaciones, estuve
disfrutando de algunos libros cuya lectura había postergado por muchos motivos,
sobre todo por las múltiples ocupaciones de mi labor como profesor en dos
colegios. “Aquí vivieron” es uno de esos libros, un conjunto de cuentos de
Manuel Mujica Lainez que iba leyendo en los días previos a la Navidad como si
tuviera todo el tiempo del mundo; es decir, muy temprano (5 de la mañana) me
levantaba, mientras Rita y Kathia todavía dormían, y con el libro en la mano me
dirigía hacia la mesa hasta las 8:00 o 9:00 de la mañana en que prendía mi
computadora y avanzaba o corregía la novela que estoy escribiendo.
Con la Navidad llegaron algunos regalos,
sobre todo libros que siempre son bienvenidos. Por ejemplo, “Diario de Santa
María” novela del recientemente fallecido Edgardo Rivera Martínez, una novela
que infructuosamente busqué por muchas librerías de Lima; sin embargo, mi
hermana Gloria me sorprendió y ahora la leo, mejor dicho, devoro el libro por
estos días. Los otros regalos que llegaron a mis manos en estas fiestas son “La
caza sutil” de Julio Ramón Ribeyro y “Tarde o temprano”, libro que recoge la
poesía de José Emilio Pacheco entre 1958 a 2009, ambos obsequios de mi hermano
Arturo. Ya les llegará, y pronto, el tiempo de su lectura.
Otro regalo que me alegró mucho fue el que
me hizo mi hermano Paco: “5 metros de poemas” de Carlos Oquendo de Amat (Lluvia
editores, noviembre de 2018). Libro vanguardista, el único que publicó el poeta
puneño en 1927 (aunque parece ser que recién circuló en 1928). ¿Es que acaso no
tenía el libro? ¿Recién lo iba a conocer? Todo lo contrario, es el libro de
cual tengo la mayor cantidad de ediciones, en total doce. Según algunos, soy el
poseedor de la mayor cantidad de ediciones de este libro innovador en el Perú.
“5 metros de poemas” es lo que se denomina
un libro-objeto, desplegadas sus páginas a manera de cinta, esta mide
aproximadamente cinco metros. El título (y todo el libro) sería una crítica sutil al
capitalismo (al consumismo) donde todo se podría vender, incluso la poesía. De ahí que la larga cinta que conforma el cuerpo del libro podría referirse también a una cinta métrica de esas que
solían emplear los carpinteros. Pero el libro está también está relacionado al cine,
todo el poemario sería una sesión paródica de cortos cinematográficos donde cada poema
bien podría ser un cortometraje (incluso hay una página que dice 10 minutos de
intermedio) que ejercería con humor y ludismo su sutil crítica. Menciono al cine, pero obviamente hablamos del cine mudo cuya magia conquistó entonces el interés de Carlos Oquendo de Amat (de Xavier Abril, de Enrique Peña Barrenechea, de Martín Adán), del mundo entero.
Es curioso, pero en un inicio no fue
propósito mío coleccionar las ediciones de este maravilloso libro. Estos fueron
llegando muchas veces de manera casual, me topaba con una u otra edición en
librerías de viejo, en algún quiosco eventual, en algunas librerías hoy
desaparecidas. Las últimas ediciones sí, debo reconocer, las he ido buscando. ¿Tiene
alguna finalidad este afán? Por ahora poseerlos (y leerlos, mejor dicho, releerlos) y en algún momento donarlos a
algún centro cultural que ojalá llevara el nombre de Oquendo y quede como
material bibliográfico de su biblioteca y que sus visitantes vean todas las
ediciones de este libro único.
La primera vez que vi este libro fue en la
mítica librería El caballo rojo. Era la edición de Petroperú del año 1980.
Recuerdo que tomé el libro, lo revisé rápidamente y lo dejé en el mismo lugar.
Luego me arrepentiría, pues por más que lo busqué, nunca pude encontrar un
ejemplar. Un tiempo después, allá por el 83, hallé en la librería de viejo del
señor Muñoz, que se encontraba en la cuadra 8 de jirón Azángaro, una edición
pequeña que respetaba el formato del libro aunque no reproducía la carátula, era
la segunda edición del poemario, 42 años después, de Editorial Decantar de 1969.
El libro es pequeño pero tiene grandes errores (por ejemplo, altera el orden de
los poemas).
Corría el año 1986, yo regresaba de visitar
el convento de los Descalzos, en el Rímac, cuando en la plazoleta donde se
encontraba el monumento a Francisco Pizarro, ubiqué un quiosco de la
Municipalidad de Lima que vendía ejemplares de una edición facsimilar del
poemario, aunque en edición más pequeña. ¿Su valor? S/. 10 intis. Compré dos
ejemplares que hasta hoy conservo. Esta edición corresponde a la colección de
Munilibros 3, estaba auspiciada por la Municipalidad de Lima Metropolitana
cuando el alcalde era Alfonso Barrantes Lingán, el popular “Frejolito”.
Acompañaba al libro un cuadernillo con unas palabras de Alberto Tauro y los
cuatro poemas sueltos que hasta entonces se conocían.
Años después, aún en la década de los 80,
hallé en la desaparecida librería El Sótano, que se ubicaba en una esquina de
la Plaza San Martín, un libro que recoge todos los poemas del libro de Oquendo,
aunque sin respetar su formato y los cuatro poemas sueltos, me refiero a
“Vuelta a la otra margen” (selección de Mirko Lauer y Abelardo Oquendo que
recoge también poemas de César Moro, Martín Adán, Emilio Adolfo Westphalen,
Jorge Eduardo Eielson, Leopoldo Chariarse), una edición de la Casa de la
Cultura de 1970.
En abril del año 1991, compré en la pequeña
y ya desaparecida librería Germinal (que funcionaba en la calle Tambo de Belén)
una edición de “5 metros de poemas” que incluía poemas sueltos publicados en
revistas de la época. Me refiero al libro titulado “Voz de ángel / Obra poética
completa”, una edición (que respeta el formato del libro, pero no el tamaño
original) publicado por Editorial Colmillo Blanco del año 1990. Obviamente,
quien me atendió y vendió el ejemplar fue la siempre recordada amiga Virginia
Vílchez.
A partir de aquí, ya los libros que vinieron
fueron producto de una búsqueda. Como sucedió catorce años después, mes de
julio del año 2005, en que realicé un largo “viaje” desde Barranco hasta las
instalaciones de la Universidad Ricardo Palma (Surco), para comprar la entonces
reciente edición facsimilar de “5 metros de poemas”, este sí del mismo tamaño
del de la primera edición. Era el primer ejemplar idéntico al del año 1927 que
tenía en mi poder. ¿Su precio? Pues S/.20 soles, una bicoca.
Diez años después, la librería Contracultura
había abierto un local en la cuadra cinco de la avenida Grau de Barranco. Días
previos a la Navidad fui a hacer unas compras. Allí halle una edición de “5
metros de poemas” del cual ya estaba enterado. Es una edición que reproduce el
formato aunque no el tamaño, la carátula esta intervenida. Los poemas están
tipeados en una vieja máquina de escribir (quiero pensar en una Underwood). El
libro al que hago referencia es una edición de la misma librería, del año 2013.
Al año siguiente, agosto de 2016, compré una
edición bilingüe de “5 metros de poemas” en la librería Inestable de Carlos
Carnero. Es una edición estadounidense: “5 Meters of Poems”, Lost Literature Series, Ugly Duckling Presse,
Brooklyn, Nueva Yory, 2010. La traducción fue realizada por Alejandro de Acosta
y Joshua Beckman. El libro está impreso por ambos lados, la cara principal en
inglés y el reverso en castellano, incluye también los cuatro poemas sueltos.
Es una edición que replica en formato y tamaño al original.
En abril de 2017 compré en la desaparecida
librería La Libre de Barranco, una edición con el título de “5 metros de
poemas y otros textos” de la Colección La Fuente Escondida de la Biblioteca
Abraham Valdelomar, Ica, 2012. El libro, por cierto, contiene el poemario sin
reproducir el formato, también los clásicos cuatro poemas sueltos y otros
descubiertos en el transcurso, a ellos se añade dos prosas: “Nueva crítica
literaria” y “Alberto Hidalgo. Los sapos y otras personas”. El libro tiene una
presentación de Sylvia Miranda.
A mediados del año pasado, compré a través
de Facebook dos ediciones del poemario. El primero de ellos, una edición cuyo
título es “5 metros de poemas” que pertenece a la colección El Manantial Oculto
N° 27, auspiciada por el Rectorado de la Pontificia Universidad Católica del
Perú, del año 2002. Esta colección dirigida, como la anterior (La Fuente Escondida),
por Ricardo Silva-Santisteban, reproduce el poemario (no el formato), poemas
sueltos y las dos prosas anteriormente mencionadas. Viene acompañada de una presentación
de Daniel Salas Díaz.
El segundo ejemplar de esa compra fue el de Ediciones
Copé, Petróleos del Perú, por fin, treinta y siete años después en mis manos.
En realidad esta es la tercera edición de “5 metros de poemas” y la primera idéntica
al de 1927; es decir, cincuenta y tres años después se pudo contar con una
edición que, en la medida de lo posible, siempre debe conservar su formato y tamaño, pues en este libro visual, lúdico, nada está al azar: la distribución espacial de sus versos, la diversidad tipográfica, la sensación de movimiento a través de sus páginas desplegables que nos remonta a una cinta de celuloide: en este poemario todo tiene un porqué, nada es gratuito.
Este año que va acabando también tuvo agradables
sorpresas. En junio conseguí la bella edición intervenida de la Máquina
Purísima del año 2014, dirigida por la poeta Cecilia Podestá. ¿Cómo llegó a mis
manos? Alguien, cuyo nombre me reservo, me vendió el ejemplar de esta edición
agotada. “Con tanto libro, ya no hay sitio en casa”, me dijo. Y bueno, ahora forma parte de la
colección.
Y como lo mencioné al iniciar esta entrada, hace tres días me
obsequiaron por Navidad la edición reciente e intervenida de Lluvia Editores.
Una edición bella e impecable, salvo por un error: en la solapa del libro hay
un dibujo basado en una fotografía de alguien que definitivamente no es el
poeta Carlos Oquendo de Amat. Es un error que se viene repitiendo,
lamentablemente. Pero es una bellísima edición.
A pesar de las varias ediciones que poseo, no las tengo todas (partiendo del hecho que sería un imposible conseguir un ejemplar de la primera edición), entre ellas hay algunas
traducidas al inglés, al italiano. Según mi amigo, el poeta Omar Aramayo,
incluso hay una edición en japonés que no conozco, pero si él, oquendiano de corazón, lo dice, le creo. Este mítico libro se ha editado en
México, en España, en Argentina, sé de la existencia de dos ediciones en Puno,
ambas pequeñas, la última de ellas se presentó en junio de este año…, en fin, son
ediciones que en algún momento espero conseguir.
Continuará…
Morada de Barranco, 27 de diciembre de 2017.
Muy interesante
ResponderEliminarGracias.
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